Del 1 al 5 de octubre, la Llajta será sede de la primera versión de los Juegos de las Fuerzas Armadas, que tiene como objetivo principal identificar a deportistas que puedan representar a Bolivia durante los XI Juegos Suramericanos Cochabamba 2018.
Casi 700 militares, representantes de las 11 divisiones del Ejército, las 6 Brigadas de la Fuerza Aérea y las tres Áreas de la Fuerza Naval, por primera vez se enfrentarán en 19 deportes como la natación, taekwondo, tiro deportivo, triatlón, voleibol, canotaje, vela, ajedrez, atletismo, baloncesto, boxeo, ciclismo, entre otros.
"Queremos llevar estos juegos a los escenarios donde se desarrollarán algunas de las competiciones de los Juegos Suramericanos", informó José Luis Zelada, director del comité organizador de los juegos (Codesur). Previo a estos Juegos, con la participación de todos los niveles del Ejército, se realizaron eliminatorias para seleccionar a los mejores representantes.
"Ahora (en los Juegos de las FFAA) vamos a enfrentarnos entre fuerzas: la fuerza aérea, naval y la armada, que hicieron lo propio desde hace tiempo, y de todas las Fuerzas Armadas saldrá una selección bajo la mirada atenta del Ministerio de Deportes y Codesur", afirmó el Comandante de la 7ma. División del Ejército, Gral. Omar Cordero.
La inauguración será este sábado a partir de las 14:30 en el estadio Félix Capriles, que estará abierto a toda la población, para que pueda presenciar saltos de paracaidismo, descenso de helicópteros, gimnasia y evoluciones con armamento.
Panamericano Lima 2019
El presidente del Comité Organizador de los XVIII Juegos Panamericanos Lima 2019, Luis Salazar, renunció ayer a su cargo acusando ser víctima de maltrato y una politización de su puesto, debido a que fue designado por el Gobierno anterior.
"Están empezando a ensuciar todo. Hay muchas cosas que por transparencia yo he pagado de mi bolsillo", agregó, y lamentó que el tema de la organización del evento se haya politizado, tras ser citado a la Comisión de Fiscalización del Congreso.
José Quiñones, miembro del Comité Organizador de Lima 2019 (COPAL) y presidente del Comité Olímpico Peruano (COP), se mostró sorprendido con la renuncia, pero que "los Juegos no corren peligro. Esto no afecta el desarrollo de los Panamericanos".
En mayo, el comité organizador anunció que Perú invertirá al menos 1.000 millones de dólares para los Panamericanos.
El Tribunal de Sentencia Primero de la capital es el encargado de llevar adelante el juicio oral, público y contradictorio en contra de Esteban Flores Moscoso, quien es acusado de asesinar a su camarada Néstor Mayta Machaca. El hecho se produjo el año 2014 en el barrio 3 de Mayo.
El fiscal de materia, Gabriel Alarcón, informó que luego de dos años de cometido el delito se sitúa frente a un Tribunal al acusado de asesinato y se espera que hasta mañana martes se pueda tener una sentencia condenatoria que solicitó en la acusación el Ministerio Público.
Requerimientos
“En el mes de marzo, luego de los requerimientos, se logró la extradición de un soldado boliviano que fue aprehendido en la Argentina por el presunto asesinato de su camarada en la ciudad de Tarija, desde entonces él se encuentra con detención preventiva a la espera de una sentencia”, dijo.
Recordó que el hecho de sangre se produjo en el barrio 3 de Mayo el 15 de noviembre del 2014, la víctima y el imputado se encontraban consumiendo bebidas alcohólicas y como consecuencia de ello en un momento hubo una discusión en la que el agresor sacó un arma de fuego y le disparó.
“La descarga le provocó la muerte, el proyectil causó un trauma cervical, atravesó el abdomen, y después del hecho el el imputado se dio a la fuga a la Argentina”, añadió.
Manifestó que la Fiscalía del departamento de Tarija realizó todas las diligencias de investigación y el 9 de diciembre del 2014 presentó la imputación penal en contra de la persona prófuga por el delito de asesinato y ahora estableció la acusación formal.
El fiscal, hizo conocer que el procedimiento se realizó con la cooperación internacional asistida, que está establecido en la ley, se hizo el seguimiento a través de la fiscalía General del Estado, la Cancillería tanto de Bolivia como de la Argentina.
La víctima era originaria del municipio de Omasuyos, salió de bachiller, se presentó en La Paz y fue destinado a Tarija. El presunto asesino es una persona avezada, pues tras revisar su historial se descubrió que anteriormente cometió un robo y fue llevado al hogar de rehabilitación de menores Oasis, de donde ya había salido.
Luego de atacar a su camarada, se dio a la fuga hacia Argentina, se prevé que lo hizo vía terrestre, por Villa Montes o Bermejo, ya que por esos lugares hay poco control.
El Ejército de Bolivia graduó la mañana de ayer a 77 trabajadores de la prensa como corresponsales militares después de que pasaran dos meses de instrucción en teoría y prácticas castrenses.
El curso comenzó el 2 de julio en el Estado Mayor y se extendió durante ocho semanas hasta el examen final realizado en la Escuela de Cóndores Bolivianos (Esconbol), uno de los mejores centros de entrenamiento para comandos en Sudamérica.
En su discurso, el comandante general del Ejército, Luis Ariñez, manifestó: "Es un momento especial, asistir a la clausura de un grupo selecto de mujeres y hombres, periodistas, fotógrafos y camarógrafos que culmina su capacitación en este segundo curso, que desde el 2015 se institucionaliza”.
El jefe del curso, Marco Antonio Soria, explicó que el año pasado egresó "la primera generación de corresponsales” después de más de una década sin que se realizara una capacitación similar.
Soria añadió que si bien en 2015 sólo se implementó el curso en La Paz, este año se extendió a Cochabamba y Santa Cruz, y para el siguiente se espera llegar a los nueve departamentos. Con esto, cada vez más periodistas estarán capacitados para participar en operaciones de guerra, de convulsión social o desastres naturales.
Ariñez felicitó a los recién graduados y recomendó manejar con "conocimiento de causa” la información generada en el Ejército.
Con la finalidad de evitar contratiempos, el Ministerio de Defensa, el Ministerio de Educación y el Ejército Nacional, iniciarán desde el lunes 26 de septiembre la capacitación al personal que estará involucrado en la entrega del bono Juancito Pinto, previsto para el próximo 17 de octubre.
El Comandante General del Ejército de Tarija, Waldo Solano, informó que personal de los distintos ministerios llegarán mañana a la ciudad para la capacitación de la menos 200 personas que estarán distribuidas en 11 brigadas móviles, para la entrega del incentivo que consiste en Bs 200 a todos los alumnos regulares de las diferentes unidades educativas.
Por su parte el director departamental de Educación, Eudal Tejerina, informó que 120 mil estudiantes de Tarija recibirán este año el bono de incentivo a la permanencia escolar “Juancito Pinto”, a partir de la segunda quincena de octubre.
“Unos 120 mil estudiantes se van a beneficiar en el departamento de Tarija este año con el bono Juancito Pinto.
Son 12 grados, seis del nivel primario y seis del nivel secundario”, dijo la autoridad educativa.
El ministro de Educación, Roberto Aguilar, informó que la entrega del reporte de la libreta electrónica será uno de los requisitos para cobrar el bono Juancito Pinto.
Los estudiantes deben portar sus libretas electrónicas del primer, segundo y tercer bimestre, además de un certificado de asistencia que permita establecer la participación regular del alumno en la Unidad Educativa.
El Gobierno destinó al rededor de 464 millones de bolivianos para el pago del beneficio a los estudiantes en todo el país, que son 2,3 millones de primero a sexto de primaria y secundaria.
Luego de recabar más indicios que incriminan al teniente coronel Rolando del Villar, exgerente financiero de la Empresa Constructora del Ejército (ECE), gestión 2012 - 2013, la Fiscalía solicitó la modificación de las medidas cautelares y ampliar la imputación en su contra con otros tres delitos, en el marco de la investigación de la quiebra de esta institución, informó Marcelo Porcel, director jurídico del Ministerio de Defensa.
Porcel precisó que en una primera etapa de la investigación, Villar fue ya cautelado y recibió el beneficio de la medida sustitutiva con detención domiciliaria.
Luego se tomaron más declaraciones, producto de ellas se ordenó la detención de cuatro personas, tres de ellos militares, el miércoles, y Villar fue nuevamente convocado por el fiscal Juan Carlos Soria y luego de recibir su declaración ampliatoria, se ordenó su aprehensión, por encontrarse nuevos indicios en su contra, explicó Porcel a EL DIARIO.
En ese sentido, el fiscal Soria informó ayer que hasta la fecha han prestado ya declaraciones informativas 11 exfuncionarios de la ECE, de un total de 18 personas; si bien se ha manejado la cifra de 60 millones de bolivianos, aún se trabaja en el cálculo económico del daño total causado al Estado.
INFORMES
“Hay informes de los gerentes generales en 2014, que determinan una mala administración y malos manejos, falta de descargos oportunos”, afirmó Soria.
Por su lado, Porcel precisó que Del Villar también ocupó los cargos de gerente de Gestión y Planificación y luego de Logística.
Señaló que los tres nuevos delitos son malversación de fondos, favorecimiento al enriquecimiento ilícito y conducta antieconómica, tomando en cuenta que en el ejercicio de su cargo, Del Villar autorizó el desembolso de recursos económicos para la supuesta ejecución de seis proyectos.
Los contratos incumplidos y que originaron la quiebra de la ECE son la planta de gas Río Grande, aeropuerto Tito Yupanqui en Copacabana, readecuación de la carretera Unduavi-Chulumani, conservación vial del tramo Unduavi-Chulumani, construcción de la avenida Germán Busch y construcción de la Subalcaldía de El Paso, que fueron incumplidas.
A la fecha, por estos casos están detenidos preventivamente en la cárcel de San Pedro el coronel Nikita Germán Apaza y Jorge Gambarte Calvimonte; el teniente coronel Abel Villarroel, recluido en el penal de Patacamaya; y el coronel Víctor Hugo García, detenido en la cárcel de San Pedro, de Oruro.
El gerente de la extinta Empresa de Construcciones del Ejército (ECE), mayor Rolando V., fue aprehendido anoche por los delitos de conducta antieconómica y malversación de fondos.
Luego de su declaración ante el fiscal Juan Carlos Soria, el "investigador encontró los elementos suficientes para la aprehensión del mayor Rolando del V.”, informaron fuentes del Ministerio Público y advirtieron que el fiscal de distrito de La Paz, Edwin Blanco, será el único en brindar información al respecto.
Luego de su declaración, el acusado fue trasladado a instalaciones de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC,) a la espera de su audiencia de medidas cautelares, que será en las próximas horas. En ella se determinará si enfrenta el proceso detenido en un centro penitenciario, con arresto domiciliario o libre.
La ECE no cumplió con seis obras a causa de su mala administración. Los conflictos derivaron en la quiebra de la compañía y su cierre en septiembre de 2015. Sus activos y pasivos pasaron a la Corporación de las Fuerzas Armadas para el Desarrollo Nacional (Cofadena).
El daño económico al Estado alcanzó a los 60 millones de dólares. No se ejecutaron la Planta de gas de Río Grande, el aeropuerto Tito Yupanqui en Copacabana, la readecuación de la carretera Unduavi-Chulumani, la conservación vial del tramo Unduavi-Chulumani, la construcción de la avenida Germán Busch y la construcción de la subalcaldía de El Paso.
En septiembre de 2015, el Gobierno dispuso el cierre de la ECE por insolvencia y las varias demandas que enfrentaba por incumplir contratos.
Por este caso otras dos personas guardan detención preventiva. Se trata de otro exgerente de la Constructora, Nikita A. L. , y el exjefe de la Unidad Financiera, Jorge G. C. Además, otro oficial del Ejército, Rolando D. E. guarda detención domiciliaria.
La Fiscalía lleva adelante las investigaciones para identificar a las personas que llevaron a la quiebra a la empresa. Los investigadores aún revisan los expedientes y el manejo de la ECE.
ENTRE 600 Y 800 MILLONES DE DÓLARES COSTARÁ LA RENOVACIÓN MILITAR
QUE EL GOBIERNO BOLIVIANO EMPRENDIÓ DESDE HACE TRES AÑOS. CHINA,
FRANCIA Y PROBABLEMENTE RUSIA, REEMPLAZAN COMO PROVEEDORES A EEUU
Era casi irremediable, tarde o temprano Bolivia iba a comprar armas.
Por ello no sorprendieron demasiado los recurrentes anuncios de
renovación de material bélico vertidos por las autoridades nacionales.
El último constituye la firma de un acuerdo de cooperación militar entre
Bolivia y Rusia protagonizada hace una semana por el ministro de
Defensa Reymi Ferreira y su par ruso Sergei Shoigú en Moscú.
"Para nosotros es la posibilidad de tener alternativas de apoyo técnico
militar independientes de la esfera de países que tradicionalmente han
atentado contra nuestra soberanía". Comentó el ministro boliviano a la
agencia RT acerca del nuevo convenio firmado con Rusia. Ferreira
mencionó que Bolivia ha tenido en el pasado "una dependencia casi
absoluta de fuentes de equipamientos militares de Estados Unidos". "Eso
nos limita y nos ha limitado potencialmente".
El acuerdo abre posibilidades al suministro de diverso material y apoyo
tecnológico, pero sobre todo ratifica la intención boliviana de
potenciar sus FFAA. Y Al margen de cualquier justificación específica
queda claro que tres factores confluyeron para que las autoridades
asuman esta siempre polémica decisión: recursos económicos, condiciones y
situación política de las FFAA.
Y los tres factores coincidieron casi matemáticamente. En lo económico,
Bolivia experimentó una bonanza sin precedentes durante la última
década. En lo político, en ese periodo surgió un idilio entre el
Gobierno de Evo Morales y las Fuerzas Armadas. Y a ello se añade que la
última vez que el país adquirió equipo bélico, más allá de lo rutinario,
fue en 1978, justo al final de otra época de bonanza.
LA ÚLTIMA RENOVACIÓN BÉLICA
Así, durante los años 70, básicamente durante la dictadura de Hugo
Bánzer Suárez (1971 – 1978) Bolivia realizó la última renovación general
de armamento. Para entonces, la Fuerza Aérea Boliviana (FAB) estrenó
sus primeras escuadrillas de aviones caza a reacción. “Bolivia ingresa a
la era del jet”, anunciaba Banzer en agosto de 1975 cuando se
presentaron los primeros 3 aviones T-33 Mark III industria
estadounidense. Luego se sumarían otras nueve aeronaves de ese modelo y
una escuadrilla de los también norteamericanos Sabre F-86. En varios
casos resultaron donaciones del gobierno de Venezuela.
Valga remarcar que ya para entonces tanto el F-86 como el T-33 eran
modelos relativamente antiguos. El primero databa de la Guerra de Corea y
el segundo constituía una remodelación de los primeros aviones a
reacción construidos durante la Segunda Guerra Mundial. De todas
maneras, sustituyeron a los aviones a hélice, como el Mustang P-51
(fabricado en EEUU), que hasta entonces representaban la vanguardia
aérea boliviana. A ello se sumó la compra de naves de entrenamiento.
Banzer además adquirió además un vetusto grupo de bombarderos B-25
Michel construidos para la Segunda Guerra Mundial. Una de esas naves
adorna hoy una pequeña plazuela en Cochabamba. El conjunto se completaba
con algunos helicópteros.
Con el tiempo, la FAB sólo fue reforzada a mediados de los años 80.
EEUU prestó una escuadrilla de helicópteros Bell H1 para la lucha contra
el narcotráfico y Francia donó 10 cazas T-33. Los primeros databan de
la Guerra de Vietnam, los segundos de la década de los 50. Hasta 2010
sólo le sobrevivían 9 T-33 que en 1998 tuvieron que ser reacondicionados
en Canadá.
LLEGA LA CABALLERÍA AÉREA
En años recientes, Bolivia ingresó en una sostenida compra de aeronaves
militares que, según se prevé continuará, por lo menos, hasta 2017. A
fines de 2011, el Gobierno del MAS adquirió seis aviones caza de
industria china, modelo K-8, a un costo de casi 60 millones de dólares.
Según ha señalado el propio ministro de Defensa, Reymi Ferreira, Bolivia
se apresta a comprar otros 20 aviones caza en los próximos meses.
Algunos trascendidos adelantan que las ofertas mejor perfiladas
constituyen un lote de aviones franceses Alpha Jet y otro de los
argentinos Pampa IA-63. Son modelos que datan de los años 70 y 80,
respectivamente. El ministro ha señalado que tiene ofertas de cinco
países, entre ellos Rusia, China y Francia. El costo un Alpha Jet bordea
los 7 millones de dólares.
Pero además, en tiempos de la “caballería aérea” la FAB se ha
beneficiado con la mayor compra de helicópteros de su historia. El
Gobierno del MAS ha dotado a la Fuerza Aérea de seis Súper Puma AS332
franceses, seis Harbin Z9 chinos, cuatro EC 145 franceses, entre los
modelos más destacados. Baste citar que cada Súper Puma bordea un costo
de 15 millones de dólares y cada Harbin cuesta casi 18 millones,
mientras que los EC llegan a los 6 millones de la moneda estadounidense
por unidad. Al margen de esos 16 helicópteros también se adquirió cerca
de otra quincena de naves de este tipo pero de modelos menores.
BLINDADOS Y COHETES
El Ejército boliviano también fue ajeno a la renovación de material
desde los años 70. Los últimos blindados que adquirió fueron 34 tanques
austriacos Sk-105 Steyr y 26 tanquetas brasileñas Urutú y Cascabel.
“Bolivia cuenta ya con sus primeros tanques”, señalaba en 1979 el
general David Padilla al referirse a los SK. Llegaron al país un año
después de la caída de Banzer, quien había gestionado la compra. Hasta
entonces la vanguardia de los blindados bolivianos la constituían
variados modelos de tanquetas con ruedas y los M-113. Estos últimos eran
vehículos con orugas para transporte de tropas que habían llegado desde
EEUU a principios de los 60.
También en los años 70 se renovó la fusilería boliviana. Bien se podría
decir que se ingresó a la era de los fusiles automáticos, con los
modelos FAL y SIG que relevaron a los antiquísimos y heroicos “máuser”.
Precisamente, los FAL implicaron una donación con la que se dotó a las
tropas que apuntalaron el golpe del propio Banzer en agosto de 1971.
Si algo más significativo se compró años después fue un lote de misiles
chinos tierra – aire N4H4, en 1998, que derivó en un sonado escándalo
el año 2005. Eran los “primeros misiles bolivianos”, pero en una extraña
operación militar fueron entregados a EEUU semanas antes de la posesión
de Evo Morales como presidente.
Este 29 de julio de 2016, el Gobierno de Evo Morales entregó 27
vehículos blindados de industria china modelo APC-ZFB Shianxing baooi. A
ello sumó cuatro carros blindados antidisturbios. Se trata de una
donación que, sin embargo, implicó una erogación de 7,7 millones de
dólares a Bolivia. Adicionalmente, el ministro de Defensa, Reymi
Ferreira, anunció en diversas oportunidades que se cotiza la compra de
40 mil fusiles de última generación. El costo promedio de los fusiles de
avanzada es de 1.000 dólares. Ha trascendido además gestiones para la
compra de otro lote de blindados y rampas lanzacohetes. En el último
año, Ferreira ha firmado cartas de cooperación tanto con Argentina como
el ya mencionado con Rusia.
A todo el material citado se suma la compra de un sistema de radares
con el que se prevé articular el nuevo sistema de defensa. Se trata de
13 radares de la empresa francesa Thales cuyo costo asciende a 203
millones de dólares.
Distanciado de EEUU y, por lo tanto, de los fabricantes en los que ese
país influye, Bolivia debido de acercarse a otros vendedores de armas y
equipos militares. Por ello, las adquisiciones se han concentrado
básicamente en China y, con cortapisas tecnológicas, Francia. Mientras
que tras un frustrado acuerdo en 2009, Rusia se perfila como el tercer
proveedor de armas a las Fuerzas Armadas bolivianas del siglo XXI.
Las distancias económicas y tecnológicas la sitúan a las FFAA
bolivianas muy lejos de sus pares de Chile, Perú, Argentina y Brasil.
Los Tiempos
¿Y DÓNDE ES LA GUERRA?
Las propias declaraciones del Ministro Ferreira y las evidentes
características del material que se ha adquirido o gestiona muestran que
Bolivia se organiza básicamente para enfrentar dos tipos de enemigo:
organizaciones delictivas, especialmente narcotráfico, y conflictos
internos. Las distancias económicas y tecnológicas sitúan a las FFAA
bolivianas muy lejos de sus pares de Chile, Perú, Argentina y Brasil, en
proporciones de 22, 14, 20 y 45 a 1, respectivamente, según
publicaciones especializadas como la Militar Balance o Nacla.
“Es, además, una renovación de armamento bastante matizada –señala el
analista en temas de defensa Samuel Montaño-. Varios de los equipos
aéreos, por ejemplo, han llegado no en su versión militar, sino de uso
más utilitario. En el exterior son muy cuidadosos de entregar material
bélico a Bolivia por diversos antecedentes, como el caso de los “misiles
chinos” y las frecuentes “perdidas” de armas que acabaron en manos de
grupos guerrilleros o delincuenciales en el exterior”.
El ministro de Defensa ha especificado además que uno de los objetivos
de esta renovación apunta en especial a tener la capacidad de
intercepción de aeronaves. Estas afirmaciones coinciden con los
insistentes reclamos internacionales por los narcoaviones que despegan
desde territorio boliviano hacia Brasil, Argentina, Perú y
Paraguay.
Y bajo esos matices, sin embargo, el nuevo potenciamiento militar
boliviano, aunque tímido, representa un costo potencial de entre 600 y
800 millones de dólares. A ello se deben siempre agregar los gastos
adicionales en funcionamiento, repuestos, capacitación, etc.
Un costo, por donde se lo vea, doloroso. Máxime en este tipo de
material cuyo mejor destino es el que nunca sea usado y termine sus días
en museos. Para mal de recuerdos, no sobra recordar los “estrenos” que
tuvieron las armas en su tiempo renovadas o las que se hallan en puertas
de jubilación. Los Mustang, por ejemplo, iniciaron la era de las
dictaduras tras derrocar a Víctor Paz en 1964. Luego, se aplicaron en
los bombardeos a campamentos mineros en 1967. Los M-113 impulsaron el
golpe de Bánzer. Los T-33, los Urutú y los SK-105 protagonizaron desde
la masacre de Todos Santos y el golpe de García Meza hasta la represión
en octubre de 2003.
Pero bueno, en tiempos de idilio político militar, valdrá recordar las
palabras del presidente Evo Morales en julio de 2015: “Tenemos que tener
fuerzas armadas y no fuerzas desarmadas”. Sabrá por qué lo dijo.
(Con datos de Militar Balance, Nacla, ABI, RT).
"Es, además, una renovación de armamento bastante matizada
–señala el analista en temas de defensa Samuel Montaño-. Varios de los
equipos aéreos, por ejemplo, han llegado no en su versión militar, sino
de uso más utilitario."
"Distanciado de EEUU y, por lo tanto, de los fabricantes
en los que ese país influye, Bolivia debido de acercarse a otros
vendedores de armas y equipos militares. Por ello, las adquisiciones se
han concentrado básicamente en China y, con cortapisas tecnológicas,
Francia"