Patrulleros de la Estación Policial Integral (EPI) de Munaypata de la ciudad de La Paz, detuvieron ayer a cuatro militares en completo estado de ebriedad, quienes agredieron a los policías y arrojaron sus grados para no ser identificados.
El subteniente Omar Mancilla informó a Radio RK que los efectivos acudieron al pedido de auxilio de un taxista a quien los cuatro individuos no querían cancelar el pasaje, motivo por el que lo estaban agrediendo.
"Nos encontramos en la avenida Apumalla, altura plaza del Electricista y nos percatamos que en el lugar un taxista pidió ayuda porque no quisieron pagar los pasajeros, los mismos son de procedencia militar y están con uniforme", informó el oficial.
Mancilla denunció que los militares empezaron a agredir a los policías con amenazas y golpeando el carro patrullero al momento de ser detenidos; además arrojaron sus grados para no ser identificados aunque uno de ellos llevaba puesto su uniforme.
"Estaban golpeando la patrulla, botando sus grados para no ser identificados, pero uno de ellos se encuentra con uniforme en total estado de ebriedad, los mismos amenazando, gritando, insultando a los oficiales", relató Mancilla.
La autoridad acotó que los militares se golpearon entre sí debido a su estado de ebriedad y que estaban en total descontrol de sus actos.
Los cuatro militares fueron trasladados a la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) que definirá si son remitidos ante el Ministerio Público
Sunday, September 9, 2018
Finge ser militar para robar en cossmil
Personal de la Corporación del Seguro Social Militar (Cossmil) detuvo ayer por la mañana a un hombre que estaba a punto de robar un televisor de la habitación de los soldados.
Las autoridades del nosocomio informaron que el detenido ya había cometido algunos robos de televisores, equipos de sonido y otros objetos en pasados días, y que ayer se percataron de su presencia mediante las cámaras de seguridad.
Los uniformados lo siguieron hasta que se ocultó con el televisor en un depósito mientras esperaba el momento oportuno para huir.
Para que nadie sospeche de su presencia, el hombre se puso un uniforme camuflado y recorrió todos los ambientes.
“Soy inocente, trabajo como guardia de seguridad en una tienda que está cerca de acá y sólo vine para hacerme vacunar”, dijo cuando era trasladado a la fuerza anticrimen; sin embargo, se comprobó que no está asegurado en Cossmil.
En su poder se hallaron un destornillador y otras herramientas que usó para abrir puertas e incluso destrozar los candados.
Se investiga si cometió robos similares en otras entidades.
Thursday, August 30, 2018
Caso agresión a premilitar Reconstruirán hechos en Tilata
La defensa legal del sargento de ejército Marco Antonio Achá, involucrado en el hecho de agresión física contra un premilitar del Regimiento Ingavi, anunció la reconstrucción de los hechos para establecer la verdad histórica de los acontecimientos. La Inspección Técnica Ocular (ITO) está prevista para el 7 de septiembre.
“La Inspección Técnica Ocular se realizará el 7 de septiembre a las 08.30 en el lugar del hecho, Tilata. Esto no ha sucedido en el regimiento Ingavi”, puntualizó el abogado (…) a tiempo de remarcar que la defensa de los uniformados presentará varias pruebas de descargo.
El abogado señaló que la otra parte (denunciantes) estarían induciendo a la médico forense a ampliar los días de impedimento del premilitar, aspecto que no coincide con la realidad, “(…) el adolecente está normal en su vida cotidiana, está caminando con total tranquilidad”, dijo tras reiterar que el premilitar no fue golpeado.
Los golpes que el premilitar afirma haber recibido en el oído, según el abogado, ocurrió en el campo de entrenamiento de artes marciales y será uno de los hechos de violencia física que la defensa de los militares desvirtuará durante la inspección técnica con fines de investigación.
Anunció que su defensa solicitará otra valoración médica por un otorrinolaringólogo externo, debido a las debilidades que observa en la certificación emitida por el Instituto de Investigaciones Forenses (Idif). “Eso del certificado del Idif tampoco ha llegado a un extremo”, remarcó.
MALTRATO
El premilitar de 17 años, en julio pasado, denunció a tres instructores militares del Regimiento Ingavi por hechos de abuso y actos denigrantes contra la dignidad humana, afirmando que los efectivos del Ejército intentaron hacerle comer heces de animal y tomar orines, además de inducirlo al suicidio.
Según la denuncia del premilitar, entre el 02 y el 10 de julio, durante la instrucción que recibían en Tilata, cerca de Viacha, el subteniente Marco Antonio Achá comenzó con tratos discriminadores, también sindicó al sargento Jhozet Sangalli, como la persona que lo obligó a beber “orín de burro” y acusa al sargento William Gutiérrez de inducirlo al suicidio y obligarlo a comer excremento de animal.
JURISDICCIÓN
MILITAR
Con relación a la jurisdicción en la que debiera ser tratado el caso, el abogado de los oficiales del Ejército afirmó que este caso debiera ser tratado ante la justicia militar.
“Este caso debe ser tratado en la instancia militar. Es un caso entre militares, inclusive el mismo premilitar está bajo bandera, pero sus familiares han llevado el caso directamente a la justicia ordinaria”, apuntó.
El Tribunal de Justicia Premilitar planteó su apersonamiento, ante el juzgado para la revisión de competencia, aspecto que se espera sea resuelto en las siguientes dos semanas.
“La Inspección Técnica Ocular se realizará el 7 de septiembre a las 08.30 en el lugar del hecho, Tilata. Esto no ha sucedido en el regimiento Ingavi”, puntualizó el abogado (…) a tiempo de remarcar que la defensa de los uniformados presentará varias pruebas de descargo.
El abogado señaló que la otra parte (denunciantes) estarían induciendo a la médico forense a ampliar los días de impedimento del premilitar, aspecto que no coincide con la realidad, “(…) el adolecente está normal en su vida cotidiana, está caminando con total tranquilidad”, dijo tras reiterar que el premilitar no fue golpeado.
Los golpes que el premilitar afirma haber recibido en el oído, según el abogado, ocurrió en el campo de entrenamiento de artes marciales y será uno de los hechos de violencia física que la defensa de los militares desvirtuará durante la inspección técnica con fines de investigación.
Anunció que su defensa solicitará otra valoración médica por un otorrinolaringólogo externo, debido a las debilidades que observa en la certificación emitida por el Instituto de Investigaciones Forenses (Idif). “Eso del certificado del Idif tampoco ha llegado a un extremo”, remarcó.
MALTRATO
El premilitar de 17 años, en julio pasado, denunció a tres instructores militares del Regimiento Ingavi por hechos de abuso y actos denigrantes contra la dignidad humana, afirmando que los efectivos del Ejército intentaron hacerle comer heces de animal y tomar orines, además de inducirlo al suicidio.
Según la denuncia del premilitar, entre el 02 y el 10 de julio, durante la instrucción que recibían en Tilata, cerca de Viacha, el subteniente Marco Antonio Achá comenzó con tratos discriminadores, también sindicó al sargento Jhozet Sangalli, como la persona que lo obligó a beber “orín de burro” y acusa al sargento William Gutiérrez de inducirlo al suicidio y obligarlo a comer excremento de animal.
JURISDICCIÓN
MILITAR
Con relación a la jurisdicción en la que debiera ser tratado el caso, el abogado de los oficiales del Ejército afirmó que este caso debiera ser tratado ante la justicia militar.
“Este caso debe ser tratado en la instancia militar. Es un caso entre militares, inclusive el mismo premilitar está bajo bandera, pero sus familiares han llevado el caso directamente a la justicia ordinaria”, apuntó.
El Tribunal de Justicia Premilitar planteó su apersonamiento, ante el juzgado para la revisión de competencia, aspecto que se espera sea resuelto en las siguientes dos semanas.
Wednesday, August 29, 2018
Involucran a militares bolivianos Chile investiga asalto a camiones
La Fiscalía de Chile investiga la denuncia de dos camioneros que aseguran haber sido víctimas de un asalto armado a manos de presuntos militares bolivianos, que les habrían quitado por la fuerza sus vehículos y mercadería, además de haberles vulnerado sus derechos humanos con golpes y otras agresiones.
Según publica La Estrella de Iquique, los camioneros denunciantes son el chileno Huner Vilches y el boliviano Robert Álvarez, el primero llevaba artículos electrónicos y el segundo transportaba zapatillas y ropa americana.
El presunto asalto ocurrió el viernes a dos kilómetros de la frontera con Bolivia en cercanías del sector de “Cerro Capitán”.
Vilches señaló que al menos nueve militares bolivianos dispararon a los camiones para cometer el ilícito. Relató que cuando estaba en la carretera junto a otros dos camiones, un Nissan Patrol comenzó a seguirlo.
“En ese momento es que decidimos dar la vuelta y regresarnos. El camión que iba al final lo logró pero nosotros no pudimos, íbamos dos camiones bien pegados y ellos nos comenzaron a disparar con fusiles de guerra, tuvimos que detenernos”, recordó Vilches, según la publicación chilena.
“Nos tiraron al piso, nos golpearon con la parte de atrás de los fusiles, nos dieron patadas, incluso dispararon al lado de la cabeza para amedrentarnos”, acotó el conductor boliviano que iba en el otro camión.
Los choferes aseguraron que los milítales les quitaron los zapatos, y los polerones y los dejaron abandonados y amarrados con cinta aislante.
“Creíamos que ibamos a morir, tuvimos que caminar más de cuatro horas descalzos y solo con polera hasta llegar a Villacoyo, el pueblo más cercano, al que llegamos de madrugada”, relató Vilches.
Según La Estrella de Iquique, el camionero chileno perdió unos 180 mil dólares por el camión y mercadería, mientras que el boliviano sufrió la pérdida de unos 150 mil dólares.
Autoridades chilenas tomaron pruebas del sector e hicieron los peritajes fotográficos y balísticos.
“Efectivamente, los choferes señalaron en su denuncia ante Carabineros que las personas que los asaltaron vestían ropas militares, portaban armas y andaban en un vehículo que ellos reconocen como los que usan los militares en Bolivia”, dijo el fiscal Sergio Almonacid.
El chofer chileno sostuvo que los camiones fueron llevados a Huachacalla, en Oruro, y pretende que se los recupere. (Erbol)
Según publica La Estrella de Iquique, los camioneros denunciantes son el chileno Huner Vilches y el boliviano Robert Álvarez, el primero llevaba artículos electrónicos y el segundo transportaba zapatillas y ropa americana.
El presunto asalto ocurrió el viernes a dos kilómetros de la frontera con Bolivia en cercanías del sector de “Cerro Capitán”.
Vilches señaló que al menos nueve militares bolivianos dispararon a los camiones para cometer el ilícito. Relató que cuando estaba en la carretera junto a otros dos camiones, un Nissan Patrol comenzó a seguirlo.
“En ese momento es que decidimos dar la vuelta y regresarnos. El camión que iba al final lo logró pero nosotros no pudimos, íbamos dos camiones bien pegados y ellos nos comenzaron a disparar con fusiles de guerra, tuvimos que detenernos”, recordó Vilches, según la publicación chilena.
“Nos tiraron al piso, nos golpearon con la parte de atrás de los fusiles, nos dieron patadas, incluso dispararon al lado de la cabeza para amedrentarnos”, acotó el conductor boliviano que iba en el otro camión.
Los choferes aseguraron que los milítales les quitaron los zapatos, y los polerones y los dejaron abandonados y amarrados con cinta aislante.
“Creíamos que ibamos a morir, tuvimos que caminar más de cuatro horas descalzos y solo con polera hasta llegar a Villacoyo, el pueblo más cercano, al que llegamos de madrugada”, relató Vilches.
Según La Estrella de Iquique, el camionero chileno perdió unos 180 mil dólares por el camión y mercadería, mientras que el boliviano sufrió la pérdida de unos 150 mil dólares.
Autoridades chilenas tomaron pruebas del sector e hicieron los peritajes fotográficos y balísticos.
“Efectivamente, los choferes señalaron en su denuncia ante Carabineros que las personas que los asaltaron vestían ropas militares, portaban armas y andaban en un vehículo que ellos reconocen como los que usan los militares en Bolivia”, dijo el fiscal Sergio Almonacid.
El chofer chileno sostuvo que los camiones fueron llevados a Huachacalla, en Oruro, y pretende que se los recupere. (Erbol)
Friday, August 10, 2018
Thursday, August 9, 2018
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